El Desencanto

(Basado en el artículo “El Arte de Vencerse” de José María Fraguas)

A través de mi experiencia, he podido ver como los estudiantes al avanzar en su tiempo de práctica se “caen” al llegar al nivel intermedio abandonando la práctica del Arte Marcial, para luego pasado un tiempo intentar retomarla con el consiguiente fracaso.

No deja de sorprenderme que después de un tiempo de sacrificio en el entrenamiento tiren la toalla sin importar lo que hasta ahora habían conseguido, en realidad no son conscientes de todo lo que han invertido en términos de voluntad, perseverancia y sacrificio.

Mi consejo es que al primer síntoma de desencanto por parte del estudiante se lo haga saber a su Sensei y entable con el una comunicación porque por el hecho de ser Sensei lo mas probable es que sepa de lo que el estudiante está hablando porque él ya lo vivió. Esto deben hacerlo antes de que empiecen a ocupar ese tiempo que le dedicaban a la práctica, despues se hace mas dificil.

Yo les aconsejaría que cuando los estudiantes se enfrenten a las adversidades sean del tipo que sean, no la vean como una escala, que si la vemos en toda su totalidad y nos planteamos subirla o no subirla se verá como inalcanzable. Si le otorgamos una mirada muy alta a cosas que a veces suceden será muy fácil tropezar y caer en el abismo cuando estas surjan, porque la escala es larga y será mejor afrontar el largo camino escalón por escalón, sabiendo lo que queremos pero sin planificarlo demasiado, esto junto con la comunicación con el Sensei y los estudiantes avanzados ayudarán, pues siempre que extiendas una mano habrá otra que se extienda para ayudar.

De esta manera no quiero decir que no tengan esos desánimos, porque los tendran mas de una vez pero la perspectiva de cómo afrontar los problemas cambiará.

Tenemos que intentar volver a esa ilusión que teníamos al principio y que en realidad nunca nos dejó, debemos entender que caer, es simplemente para levantarse otra vez. Pues todo en la vida es pasajero y nunca cae nadie para siempre. Todo tiene un valor relativo, nuestros triunfos y nuestros fracasos, basándose en esa humildad de corazón podemos seguir realmente avanzando.

“Las tormentas hacen que los árboles tengan raices mas fuertes y profundas” – Claude McDonald